La mala información ó desinformación produce un daño irreparable en aquel desprevenido que no toma sus propios recaudos. A esto se le debe sumar la obsecuencia hacia los funcionarios de turno que conlleva una imprudente intencionalidad en la dicción de la noticia y pero aún en la lucubración de un comentario. En este sentido la parcialidad es más dañina que la ignorancia y debemos luchar por revertirla.
En algunos casos las emisiones radiales se han transformado en meras difusoras de mensajes confusos ó erróneos, música de dudosa calidad y lenguaje "codificado " ó poco maduro. Cuando un medio radioeléctrico exalta los disvalores y saltea los auténticos elementos de la integridad física, social y psíquica de la persona, no está cumpliendo con su labor porque lo que se debe poner por encima de cualquier razonamiento es la sabiduría, la moral,el amor ,el respeto al prójimo una permanente vocación de servicio, solidaria y respetuosa. La comunicación debe entenderse como un BIEN SOCIAL, por lo que sus contenidos tienen que respetar elementales normas de conducta,sin posiciones personalistas sino enriquecedoras de una interactuación comunitaria que tienda al logro de objetivos comunes.
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